“Morir antes que esclavos vivir”

Este 18 de noviembre se celebró el día del Himno Nacional, un símbolo patrio, la más bella melodía cívica y referencia de unidad y compromiso con los sagrados intereses de nuestra patria.

Todavía es una buena oportunidad para repasar la melodía y la letra y despertar el frecuentemente adormecido espíritu cívico. El Himno nacional nos remite a lo mejor de nuestro origen, aun en medio de las visciscitudes de nuestra historia y sus personajes. Muchos dieron lo mejor de sí y nos heredaron el solar que hoy nos cobija.

Bolivianos el hado propicio
Coronó nuestros votos y anhelos
Es ya libre, ya libre este suelo,
Ya cesó su servil condición.

Un canto de libertad que no podemos traicionar. Es necesario seguir identificando y superando las diferentes formas de esclavitud que nos amenazan y nos aprisionan: la pobreza, la división, la intolerancia, la ideología de moda, el radicalismo, la cultura del bloqueo…

Al estruendo marcial que ayer fuera
Al clamor de la guerra horrorosa
Siguen hoy en contraste armonioso
Dulces himnos de paz y de unión.

A tiempo de condenar toda guerra, nos remite a la ofrenda generosa de la vida de tantos hombres y mujeres que conquistaron la libertad e independencia de esta nación.

De la patria el alto nombre
En glorioso esplendor conservemos
Y en sus aras de nuevo juremos
Morir antes que esclavos vivir.

Las esclavitudes son diversas y la patria hay que construirla entre todos, he ahí significativos rumbos que señala nuestro himno nacional. Dios bendiga a sus autores don Benedetto Vincenti y don J Sanjinés.

Asumamos nuestra identidad con todas sus complejidades y miremos adelante para honrar a los que entregaron sus vidas porque soñaron con un futuro mejor para todos nosotros.

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